Vicepresidente de la Cátedra Nacional de Cirugía Plástica Ocular, el doctor Vladimir Villamil Martínez es especialista del Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer, radicado en esta capital.
El tema que abordamos es ptosis palpebral, definida como la caída del párpado superior.
Es una condición causada por debilidad del músculo responsable de levantar el párpado, por daño a los nervios que controlan esos músculos, o por flacidez de la piel que rodea los párpados superiores.
Según el autorizado criterio de mi entrevistado, esta enfermedad puede producir limitaciones en el desarrollo visual, desviaciones de la posición del cuello y el cuerpo, así como alteraciones estéticas y psicológicas.
Popularmente este trastorno es denominado simplemente como “caída de párpado”.
—¿Podría calificarse de leve o de severo este trastorno?
—Puede ser leve, moderado o severo, en dependencia de la magnitud de la caída del párpado.
—¿Conoce la ciencia las causas fundamentales que pueden desencadenarla?
—Son diversas. Entre ellas las originadas por trastornos musculares como la miastenia gravis (debilidad progresiva y fatiga de los músculos controlados por la voluntad), enfermedades neurológicas (esclerosis múltiple, algunos tipos de parálisis). También por envejecimiento, celulitis, tumores del párpado; y las secundarias a traumatismos como resultado de golpes directos o después de una cirugía de los ojos.
—¿Se encuentran involucrados factores de orden genético y también hereditario?
—Sí. Y precisaría que cuando este trastorno es congénito, es decir, cuando el párpado esta caído desde el nacimiento, generalmente es causado por un pobre desarrollo del músculo “elevador” del párpado; y, asimismo, puede ser consecuencia de otros padecimientos que presentan patrones genéticos.
—¿Es común en nuestro medio?
—No, es poco frecuente y añadiría que puede afectar a uno o ambos párpados a la vez.
—De acuerdo con la experiencia cubana, ¿presenta alguna “predilección” por el sexo masculino o femenino?
—Sí, por el femenino.
—¿Ante qué primeras manifestaciones sugiere consultar al médico?
—Cuando se presente la caída involuntaria de uno o ambos párpados o tengamos dificultad para abrirlos, debemos acudir al oftalmólogo de nuestra área de salud.
—¿Se demanda algún examen en especial para la confirmación de este trastorno?
—El diagnostico es fundamentalmente clínico (valoración del médico). Sólo son necesarias las pruebas diagnósticas cuando la caída del párpado sea secundaria a otro padecimiento.
—¿Es una o son varias las opciones de tratamiento?
—Es quirúrgico, aunque no todas las ptosis palpebrales pueden ser operadas. Ejemplo: posibles complicaciones oculares o generales del paciente.
—¿La cirugía podría calificarse de sencilla?
—Diría que relativamente sencilla, porque, como toda cirugía, no esta exenta de complicaciones.
—En general, ¿cuál es el pronóstico del tratamiento quirúrgico?
—Tiene un buen pronóstico.
—Específicamente en la ptosis congénita, ¿a qué edad debe practicarse la cirugía?
—Si la caída del párpado es moderada o severa lo recomendable es que la cirugía se realice después de cumplido el primer año de vida.
—¿Le quedaría algún comentario que hacer sobre el tema?
—Subrayar que debemos prestar atención a este padecimiento que origina trastornos no solo en el orden estético y, consiguientemente, psicológicos, sino que puede limitar también de forma permanente la visión de las personas con esta enfermedad.