Los riesgos de volverse adicto a las drogas

Los consumidores de drogas generalmente se involucran en asuntos graves y peligrosos. Sus consecuencias se reflejan en aspectos personales, familiares, laborales y sociales.
En el aspecto personal hay cambios evidentes en el comportamiento del adicto, cada vez con mayor tolerancia a las sustancias, las necesita en mayores cantidades o frecuencia, dificultades familiares y sociales con serio deterioro en las relaciones interpersonales, problemas económicos, carencia de motivación para llevar a feliz término proyectos de vida, afectaciones de salud a corto y largo plazo, comportamientos agresivos, daños físicos e incluso muerte a seres queridos.
En relación con lo laboral, el consumo de drogas puede afectar no solamente desde el aspecto productivo o de la calidad de sus productos y servicios, sino que además puede generar directamente daño a la materia prima y equipos, aumento de incapacidades, accidentes laborales, ausentismo, disminución en el rendimiento laboral,
deterioro de la imagen empresarial, conflictos en las relaciones laborales, fallas o errores dados por decisiones impulsivas bajo el efectos de las drogas, pérdida de las destrezas psicomotoras o decisiones estratégicas inadecuadas, decadencia dentro del desempeño laboral, lo cual se refleja directamente tanto en la afectada productividad de la empresa como en la vida personal del sujeto, para acabar finalmente con sanciones y un despido inapelable.
El consumo de drogas afecta directamente la relación familiar, desarrolla situaciones complejas, tales como abandono de responsabilidades económicas y afectivas, deterioro en la calidad de vida, aumento de crisis financiera, situaciones de maltrato, pérdida de autoridad en el hogar, celos conyugales, cambios en las costumbres familiares, episodios de violencia física o verbal, intentos de suicidio o incluso muerte.
En la pareja, el consumo de drogas genera disolución de vínculos afectivos, separaciones, divorcios y problemas legales en relación con la vivienda o a los hijos.
En lo social, debido a las drogas se llegan a afectar todos los aspectos de la vida de un ser humano de forma alarmante, provoca un aumento desmesurado en cuanto a violencia, asaltos, crímenes pasionales, riñas callejeras, organización de grupos delincuenciales, asesinatos, suicidios, maltrato conyugal e infantil, accidentes de tránsito…
Drogas y adolescencia
Algunos adolescentes pueden intentar evadir los problemas propios de la edad por medio del alcohol y las drogas. Muchas veces las adicciones surgen como consecuencia de problemas dentro de la familia como son las incomprensiones, falta de comunicación, gritos,
golpes, maltrato intra-familiar, rechazo, inadaptación a padrastros, abandono materno, falta de recursos económicos, dificultades escolares, pobreza absoluta o desamor.
Caen en un grave error al tratar de solucionar los conflictos por medio de las drogas; se creen capaces de controlar su consumo, pero en realidad se genera la adicción. Esto ocasiona que los problemas familiares aumenten, pues la droga consumida es más fuerte que el joven consumidor al no querer o poder dejarla; a veces los adolescentes optan por abandonar el hogar, y se exponen a riesgos de gran magnitud como la prostitución, contraer enfermedades, ser golpeados, soportar abusos, explotación, hambre y abandono.
El enganche
Durante el efecto de la droga en su organismo,aparentemente se desaparecen sus problemas; una vez pasado el efecto, todo vuelve a la realidad, las situaciones preocupantes siguen ahí e incluso aumentan por la adicción generada y los graves conflictos asociados.
Un adolescente se “engancha” a las drogas por querer ser aceptado por los amigos al reunir una condición para ingresar a cierto grupo que es el ingerir droga, ser como ellos, imitarlos, hacerles creer que “los viajes” son lo máximo, y caer en esa perniciosa influencia social.
Los jóvenes que no quieren volverse drogadictos, deben saber cuidarse de las peligrosas amistades que manifiestan insistencia, pues esta malevolente obsesión puede ser tan grande que estarán buscando el momento adecuado para inducirlos inadvertidamente, por ejemplo, disolviendo la droga en su bebida o en sus alimentos.
Nunca, nunca, deben aceptar lo brindado por parte de personas adictas. Lo más conveniente y sensato es alejarse de ese tipo de grupos, que suelen llamarse “amigos”.
Una vez “enganchado”, el inocente converso se vuelve problemático pues el grupo puede hacerlos caer en la delincuencia. Los robos realizados por adictos, no son fundamentalmente por cuestiones de hambre, sino por la necesidad de seguir drogándose.
Esto ocasiona tener graves problemas con las autoridades y posteriormente ser sometidos a juicio para acabar en las cárceles. Un triste final para el ingenuo joven adicto.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba
http://www.radiometropolitana.icrt.cu/2018/08/13/los-riesgos-volverse-adicto-las-drogas/
Los consumidores de drogas generalmente se involucran en asuntos graves y peligrosos. Sus consecuencias se reflejan en aspectos personales, familiares, laborales y sociales.
En el aspecto personal hay cambios evidentes en el comportamiento del adicto, cada vez con mayor tolerancia a las sustancias, las necesita en mayores cantidades o frecuencia, dificultades familiares y sociales con serio deterioro en las relaciones interpersonales, problemas económicos, carencia de motivación para llevar a feliz término proyectos de vida, afectaciones de salud a corto y largo plazo, comportamientos agresivos, daños físicos e incluso muerte a seres queridos.
En relación con lo laboral, el consumo de drogas puede afectar no solamente desde el aspecto productivo o de la calidad de sus productos y servicios, sino que además puede generar directamente daño a la materia prima y equipos, aumento de incapacidades, accidentes laborales, ausentismo, disminución en el rendimiento laboral,
deterioro de la imagen empresarial, conflictos en las relaciones laborales, fallas o errores dados por decisiones impulsivas bajo el efectos de las drogas, pérdida de las destrezas psicomotoras o decisiones estratégicas inadecuadas, decadencia dentro del desempeño laboral, lo cual se refleja directamente tanto en la afectada productividad de la empresa como en la vida personal del sujeto, para acabar finalmente con sanciones y un despido inapelable.
El consumo de drogas afecta directamente la relación familiar, desarrolla situaciones complejas, tales como abandono de responsabilidades económicas y afectivas, deterioro en la calidad de vida, aumento de crisis financiera, situaciones de maltrato, pérdida de autoridad en el hogar, celos conyugales, cambios en las costumbres familiares, episodios de violencia física o verbal, intentos de suicidio o incluso muerte.
En la pareja, el consumo de drogas genera disolución de vínculos afectivos, separaciones, divorcios y problemas legales en relación con la vivienda o a los hijos.
En lo social, debido a las drogas se llegan a afectar todos los aspectos de la vida de un ser humano de forma alarmante, provoca un aumento desmesurado en cuanto a violencia, asaltos, crímenes pasionales, riñas callejeras, organización de grupos delincuenciales, asesinatos, suicidios, maltrato conyugal e infantil, accidentes de tránsito…
Drogas y adolescencia
Algunos adolescentes pueden intentar evadir los problemas propios de la edad por medio del alcohol y las drogas. Muchas veces las adicciones surgen como consecuencia de problemas dentro de la familia como son las incomprensiones, falta de comunicación, gritos,
golpes, maltrato intra-familiar, rechazo, inadaptación a padrastros, abandono materno, falta de recursos económicos, dificultades escolares, pobreza absoluta o desamor.
Caen en un grave error al tratar de solucionar los conflictos por medio de las drogas; se creen capaces de controlar su consumo, pero en realidad se genera la adicción. Esto ocasiona que los problemas familiares aumenten, pues la droga consumida es más fuerte que el joven consumidor al no querer o poder dejarla; a veces los adolescentes optan por abandonar el hogar, y se exponen a riesgos de gran magnitud como la prostitución, contraer enfermedades, ser golpeados, soportar abusos, explotación, hambre y abandono.
El enganche
Durante el efecto de la droga en su organismo,aparentemente se desaparecen sus problemas; una vez pasado el efecto, todo vuelve a la realidad, las situaciones preocupantes siguen ahí e incluso aumentan por la adicción generada y los graves conflictos asociados.
Un adolescente se “engancha” a las drogas por querer ser aceptado por los amigos al reunir una condición para ingresar a cierto grupo que es el ingerir droga, ser como ellos, imitarlos, hacerles creer que “los viajes” son lo máximo, y caer en esa perniciosa influencia social.
Los jóvenes que no quieren volverse drogadictos, deben saber cuidarse de las peligrosas amistades que manifiestan insistencia, pues esta malevolente obsesión puede ser tan grande que estarán buscando el momento adecuado para inducirlos inadvertidamente, por ejemplo, disolviendo la droga en su bebida o en sus alimentos.
Nunca, nunca, deben aceptar lo brindado por parte de personas adictas. Lo más conveniente y sensato es alejarse de ese tipo de grupos, que suelen llamarse “amigos”.
Una vez “enganchado”, el inocente converso se vuelve problemático pues el grupo puede hacerlos caer en la delincuencia. Los robos realizados por adictos, no son fundamentalmente por cuestiones de hambre, sino por la necesidad de seguir drogándose.
Esto ocasiona tener graves problemas con las autoridades y posteriormente ser sometidos a juicio para acabar en las cárceles. Un triste final para el ingenuo joven adicto.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba
http://www.radiometropolitana.icrt.cu/2018/08/13/los-riesgos-volverse-adicto-las-drogas/