Según la autorizada opinión del profesor Miguel Sosa Marín, especialista en Ginecobstetricia y presidente de la Sociedad Cubana de Desarrollo de la Familia (SOCUDEF), estos servicios ofrecen respuesta a la solicitud de abortos voluntarios (interrupciones de embarazos). Existen, además, servicios de Regulación Menstrual, generalmente en policlínicos.
El Ministerio de Salud Pública garantiza los servicios de aborto con una alta calidad y seguridad. Ahora bien, un objetivo principal de las autoridades sanitarias es el de disminuir estas interrupciones voluntarias susceptibles de ser evitadas, ya sea por decisión de la mujer o la pareja o mediante una anticoncepción eficaz.
--Doctor Sosa, ¿considera que su aceptación legal, reclamada hoy en muchos países por grandes sectores femeninos, contribuiría no sólo a una necesaria práctica sino también al abuso?
--Al abuso no, siempre que se tenga una actuación responsable. La verdad es que el derecho a disponer de servicios de aborto de alta calidad y a optar por el aborto voluntario basado en el "libre derecho de la mujer o la pareja a decidir sobre su reproducción", es un logro de las mujeres cubanas en su lucha por el pleno ejercicio de igualdad entre los géneros conquistado desde inicios de la década de los 60.
Esta aceptación legal tuvo en cuenta, además, la necesidad de disminuir las complicaciones por la práctica extendida e indiscriminada de abortos ilegales, altamente riesgosos, que era aceptada y tolerada en el país con el resultado de una alta mortalidad materna, y elevados índices de mutilaciones y complicaciones.
--¿Cuál es la situación actual en nuestro país en el tema que nos ocupa?
--En Cuba se registran estadísticamente todos los abortos, incluidos los voluntarios y las regulaciones menstruales. En estos momentos los abortos voluntarios que se hacen representan la mitad de los que se hacían 12 años atrás y las regulaciones menstruales disminuyen significativamente, como también las interrupciones en las menores de 20 años. Se estima que alrededor del 20 por ciento de los abortos se relacionan con un fallo de anticonceptivos, y un porcentaje similar podría evitarse por decisión de la pareja o de la mujer si practica una anticoncepción consciente.
--¿Qué vías transitar, a su juicio, para inclinar la balanza hacia la práctica inevitable del aborto y evitar su empleo indiscriminado?
--La educación sexual y los esfuerzos dirigidos a promover conductas responsables frente a las relaciones de pareja, específicamente las sexuales en base al respeto mutuo, la comprensión y el amor, sin duda posibilitan evitar embarazos no deseados e inoportunos que terminan en aborto. La otra vía es disponer de mejores servicios de anticoncepción y mayor variedad de anticonceptivos.
--¿Realizado en condiciones clínicas adecuadas el aborto se convertiría, por decirlo así, en relativamente sencillo y seguro?
--Aunque se trate de un proceder relativamente sencillo y seguro lo cierto es que es un proceder riesgoso, que se hace a ciegas y puede tener complicaciones aún en los mejores servicios y las mejores manos.
--¿Podría referir los riesgos a que se ve sometida la mujer, aún en condiciones médicas óptimas, ante la interrupción de un embarazo?
--Los más comunes son la persistencia de restos ovulares, el denominado aborto incompleto, con alta incidencia de infección, las complicaciones hemorrágicas son frecuentes también y lesiones traumáticas como las perforaciones uterinas. En ocasiones la evolución de estas complicaciones puede poner en peligro la vida de la mujer.
A veces, por lo cotidiano del consumo de algunos alimentos, no nos percatamos de la importancia que tienen para nuestro organismo. Tal es el caso del huevo, excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales que, según estudios, puede retrasar los procesos degenerativos.
Un huevo...